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lunes, 20 de mayo de 2019

Protege tu salud con tu voto


Se acercan las elecciones europeas y municipales y me parece muy interesante publicar este documento de la Sociedad Española de Salud Pública y Administración Sanitaria (SESPAS) porque contiene reivindicaciones que buscan el bien común. Habla de valores como igualdad, autonomía al final de la vida, derecho a sanidad universal, uso racional de recursos, lucha contra la contaminación etc. que deberían estar en los programas y en las verdaderas intenciones y propósitos de los partidos políticos a los que votemos.

Os animo leerlo y reflexionar sobre ello.


Entrada elaborada por: Vicenta Alborch

miércoles, 13 de febrero de 2019

Festival Internacional de Cine y Derechos Humanos: Humans Fest València


Esta semana, el día 14 y hasta el 23 de febrero, se celebra el X Festival Internacional de Derechos Humanos en Valencia. Los temas y las personas y organizaciones que lo realizan cada año merecen nuestra atención. Merece la pena que veáis el programa y os decidáis a acudir a las sesiones que podáis. Nos ayudará a reflexionar, evitar la discriminación y ampliar nuestra visión sobre la complejidad del ser humano y sus derechos.

Más información en: http://humansfest.com/es/


sábado, 23 de junio de 2018

El sexo no es un juego infantil. A propósito de un caso.


Mi entrada se relaciona con una consulta a primera hora de la tarde de estos días de primavera. Se presenta ante mí, acompañada por su padre, una adolescente de 15 años que yo no conocía previamente (sí por referencias de su padre, que había consultado días atrás por dismenorrea, y me informó de que era mi nueva paciente, en su historial aparecían múltiples fallos a consultas de pediatría y especialistas).

Expusieron un problema dental. A continuación el padre me comentó que su hija quería hablar conmigo sin estar él presente. Una vez nos quedamos solas, la chica expone lo que realmente le preocupa: tiene una amiga a la que han diagnosticado una gonococia,  por la que ha recibido hace unos días tratamiento médico, aunque ella se siente bien y no tiene ningún síntoma. A continuación manifiesta, que está preocupada por si se ha contagiado, porque (y esto es especialmente preocupante) comparten novio.

A pesar de las consideraciones médicas a nivel particular, es un problema de salud pública importante y también puede ser un problema legal. La adolescente es menor, la amiga posiblemente también lo es, y desconozco el dato de la persona que mantiene relaciones sexuales con ambas (o con más). Asimismo, al ser ella menor de edad los padres o tutores deben ser  informados de esta situación.

No planteo aquí el problema médico ni legal porque ya está encauzado, si no las consideraciones éticas y sociales: ¿Hacia donde va esta sociedad, si las adolescentes inician sexo tempranamente sin ningún tipo de protección y en situaciones difíciles de manejar para alguien tan joven? ¿En qué estamos fallando en la educación sexual  que ofrecemos a las personas jóvenes en los colegios e institutos?

El primer problema grave que detectamos es la exposición a enfermedades de transmisión sexual, pero hay otro problema que a me parece tan grave o más, la inmadurez con la que se inicia la vida sexual. El sexo no es un juego infantil. Hace falta cierta madurez y capacidad para poner límitesComo sociedad estamos exponiendo a la hipersexualización a los menores: nuestros jóvenes tienen acceso a través de las redes sociales a material pornográfico indiscriminadamente, y su formación sexual se está generando ahí. En las películas pornográficas no se usa preservativo generalmente y los jóvenes lo normalizan. Los adolescentes han malinterpretado el concepto de libertad sexual, confundiéndola con promiscuidad. Dada su juventud e inmadurez, son más proclives a juegos sexuales como "el muelle" o el stealthing (el varón se quita el preservativo durante la relación sexual sin que ella se entere).

No pretendo juzgar la edad a la que se inicien las relaciones sexuales, pero desde luego iniciarlas sin protección, compartiendo novios, con la posibilidad embarazo en edades casi pediátricas, no es nada bueno para nuestra sociedad.

El inicio de una jornada vespertina de trabajo con 6 minutos para resolver una situación como ésta (me llevó mucho más tiempo y uso de recursos que se posponen a mañanas posteriores) como profesional y como madre te bloquea, sientes que no puedes abarcar un problema de estas dimensiones como se debería..

Entrada elaborada por: Mª Teresa Almela

sábado, 21 de abril de 2018

Radio Gaga: un programa cargado de ética


Un programa rebosante de HUMANIDAD, así, con palabras mayúsculas. Maravilloso porque han conseguido que conozcamos personas excepcionales, como las que vemos en nuestras consultas pero que, por desgracia, no podemos escuchar con calma. Mujeres y hombres que viven en situaciones muy difíciles y aun así salen adelante, con ayudas o sin ellas.

Se trata de hacer un programa de radio desde una furgoneta conviviendo 2 días en ámbitos peculiares como: una residencia de enfermos mentales, un centro de acogida de inmigrantes “sin papeles”, un centro de rehabilitación de lesionados medulares, una residencia donde conviven personas ancianas y jóvenes estudiantes, el barrio de las 3000 viviendas en Sevilla, un pueblo que va quedándose sin habitantes, Benidorm, un instituto de trastornos de alimentación.

Historias de vida sobrecogedoras que nos cuentan sus protagonistas, todas ellas con rayos de esperanza por la fuerza de la solidaridad y de la generosidad. Con humor, con música, con un máximo respeto y cariño.

¡Qué forma más encantadora de mostrarnos cómo podemos hacer un mundo mejor lleno de valores con la solidaridad, la comprensión y el reconocimiento del otro!




Entrada elaborada por: Vicenta Alborch Bataller

lunes, 6 de octubre de 2014

Valores: comentario del artículo de Francesc Raventós

Os adjunto un artículo de un economista, Francesc Raventós, que habla de valores y me ha parecido interesante. 

Menciona los cambios socioeconómicos de esta época diciendo que nunca se había pensado que en pleno siglo XXI habría un número reducido de personas capaz de aumentar cada vez más su riqueza y privilegios (las llaman "clases extractivas") a costa del empobrecimiento de las clases medias y populares, resultando un enorme aumento de desigualdades. 

Afirma que el sistema económico actual que basa el crecimiento en un mayor consumo no es posible. 

Al final concluye que los ciudadanos debemos esforzarnos en entender lo que está pasando y replantear los valores que inspiran nuestra vida dando más importancia a los bienes inmateriales que son el verdadero enriquecimiento humano: educación, cultura, amor a la naturaleza, valorar los sentimientos, relación personal, solidaridad. Hemos de reinventar nuestras vidas e implicarnos en asuntos públicos y en la transformación de la sociedad. 

Hemos de volver a soñar, a creer en la utopía, a tener ilusión y voluntad de cambiar una sociedad que no nos gusta, pero que juntos por compleja que sea podemos convertirla en más justa y más humana, haciendo que la vida sea más bella para todos.

Al leerlo recuerdo personas como Nelson Mandela del que hace un par de días vi una película, Ghandi, Pepe Mujica el actual presidente de Uruguay, también he visto un documental en la tele donde se le entrevista a él y a su mujer y a sus opositores, Martin Luther King, la actual presidenta chilena Michele Bachelet... Estas son personas extraordinarias, capaces de vivir en condiciones penosas por seguir soñando y buscando ese mundo mejor. Gracias a ellos la humanidad ha conseguido superar muchas desigualdades pero también gracias a los que le rodeaban, sus familias, amigos y compañeros y a los que les seguían y sufrían con ellos y les daban ánimo para seguir. Gracias a todos ellos y ellas y que nasotr@s humildemente pongamos nuestro granito de arena.

Vicenta Alborch.

domingo, 27 de julio de 2014

Principios vs valores, principios = valores, principios + valores, principios < valores. ¿Cual es el planteamiento correcto?

Desde los inicios de la bioética, allá por mediados de los años 70, el eje fundamental sobre el que se articulaban la mayoría de los trabajos y teorías eran los cuatro principios fundamentales propuestos en el Informe Belmont

El desarrollo de este informe se debió a que la constante aparición de códigos éticos, fundamentalmente centrados en la investigación a lo largo del siglo XX tuvo muy poco éxito en su objetivo de conseguir una conducta ética por parte de investigadores y profesionales sanitarios en general. Los continuos avances tecnológicos y sociales ocurridos durante esos años hacían que cualquier código basado en la Deontología y los deberes, quedase obsoleto a los pocos años y por tanto incapaz de alcanzar sus objetivos (véase Código de Nuremberg, Declaraciones de la Asociación Médica Mundial, etc).

Debido a ese constante avance y al escándalo producido por el experimento Tuskegee se tomó la determinación, como ya comentábamos en el primer párrafo, de crear una comisión que emitió sus conclusiones en el Informe Belmont estableciendo unos principios básicos, aceptados por todos y que sirvieran  de base sobre la que articular de forma ética todos esos avances tecnológicos, dando lugar a la teoría principialista o al principialismo moderado de Diego Gracia.

Ya conocemos esos cuatro principios básicos ( beneficencia, no maleficencia, justicia y autonomía) y su posterior articulación por Diego Gracia en ética de mínimos ( no maleficencia y justicia) y ética de máximos (beneficencia y autonomía), base sobre la cual se han resuelto multitud de conflictos éticos desde su propuesta.

Esta ha sido la base de la bioética en España desde sus inicios, pero el propio Diego Gracia y muchos otros importantes autores, son cada vez más de la opinión que centrándonos únicamente en los principios nos dejamos fuera elementos muy importantes para el análisis y la resolución de problemas éticos. ¿En qué principio podemos englobar la dignidad humana, la relación médico-paciente, la familia, la confidencialidad, …? Son conceptos que tienen un valor en si mismos y por tanto deben ser tenidos en cuenta a la hora de analizar cualquier conflicto. Es por eso que en la actualidad cada vez hablamos más de valores en conflicto y menos de principios.

El basar las decisiones en los principios y las consecuencias es idóneo para las decisiones urgentes y la toma de decisiones rápidas propias de la medicina terciaria, para los grandes casos, aquellos que habitualmente llegan a la prensa . Sin embargo, estos principios son insuficientes cuando se trata de las enfermedades crónicas y de la medicina primaria, casos en los que el objetivo no es tanto el tratamiento de problemas puntuales, sino el trabajo a medio o largo plazo. El mundo de los valores tiene aquí mayor amplitud y complejidad que en el caso de la medicina terciaria, ya que ha de tener en cuenta no sólo los de un individuo, sino los de todo un contexto social e incluso, en el caso de las enfermedades crónicas, “tiene que ver muchas veces con la asunción por parte del paciente de nuevos criterios de valor” ya que la enfermedad pasará a ser parte de su vida, con todas sus limitaciones.

Este cambio de concepto busca una mayor “humanización” de la medicina poniendo el foco en que es lo que necesitan, en los objetivos de los diferentes agentes que intervienen en un acto sanitario y menos en que es lo más adecuado científicamente. Buscamos más la excelencia que la actuación correcta y para ello hemos de tener en cuenta que tanto el paciente como nosotros mismos somos algo más que seres vivos y que cada decisión que tomamos respecto a nuestra salud o a la de nuestros pacientes está influenciada por una serie de valores, tanto intrínsecos como extrínsecos que han de ser tenidos en cuenta en su totalidad y no “encorsetados” en cuatro principios básicos.