Mostrando entradas con la etiqueta incapacidad temporal. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta incapacidad temporal. Mostrar todas las entradas

jueves, 20 de marzo de 2014

Conflictos éticos frecuentes en Atención Primaria: Manejo de IT en embarazadas.





Todos aquellos profesionales que trabajamos en Atención Primaria nos encontramos frecuentemente en nuestras consultas mujeres embarazadas sin patologías asociadas que solicitan la baja laboral, algo socialmente normalizado y que parece ser obligación de los médicos. Cada vez son menos los embarazos que llegan a los últimos días

Son casos en los que se pone al médico entre la espada y la pared, ya que habitualmente las  mujeres acuden muy angustiadas y preocupadas a nuestras consultas y que en caso de negarnos parece que vayamos a ser responsables de los daños que le puedan ocurrir supuestamente al bebe que esta en camino.

 Habitualmente son casos en los que por las características de su trabajo las mutuas no contemplan el permiso por Riesgo Laboral durante el embarazo, ya que desempeñan su actividad en puestos de bajo riesgo. Entre los casos más habituales que nos encontramos están profesoras, personal sanitario, dependientas de comercios pequeños. En otros casos el problema esta en el desplazamiento hasta el lugar de trabajo ya que a medida que aumenta el perímetro abdominal los viajes son cada vez más pesados.

Desde el punto de vista ético enfrentamos la empatia del médico y la creencia generalizada de que la prestaciones sociales en nuestro país no cubren suficientemente el embarazo, con la justicia, ya que no son todas las embarazadas las que solicitan la baja y por tanto estamos creando desigualdades de forma indirecta, favoreciendo a la persona que más se “queja” y perjudicando a aquellas más prudentes, y por otro lado no podemos olvidar que en parte de los casos el diagnóstico utilizado es “falso” o al menos muy forzado para una IT con lo que  estamos actuando en contra de la legislación vigente.

Vistos los argumentos expuesto en el párrafo anterior parece claro cual debe ser nuestra actuación en estos casos, teniendo en cuenta que se ha de individualizar cada situación.

En primer lugar hemos de remitir a la embarazada a la Mutua de trabajo para que hagan una valoración del Riesgo Laboral y que en caso de existir sean ellos quienes se hagan cargo del permiso correspondiente, lo que además supone un beneficio para la embarazada ya que cobraría el 100% del sueldo durante ese periodo, cosa que no ocurre con una IT. En otros casos se encargarán de gestionar ellos mismos un cambio de puesto de trabajo que disminuya los riesgos y la sintomatología.

En los casos que este supuesto no se cumpla, y teniendo en cuenta los argumentos éticos citados anteriormente, documentos como el citado a continuación nos pueden servir de apoyo a la hora de tomar la decisión.




Como reflexión última, hemos de considerar que nuestra “ligereza” para conceder esas bajas hace que la sociedad no se plantee presionar a los gobiernos para un cambio en la política de prestaciones sociales durante el embarazo, ya que no llegan a sentir la necesidad pues su médico de cabecera se encarga de suplementarlo, aunque bordeando la legalidad.

jueves, 16 de mayo de 2013

Conflictos éticos frecuentes en Atención Primaria: manejo de Incapacidad Temporal II

CASO CLÍNICO 1:

       El señor Gómez se encuentra de baja laboral por enfermedad común (IT en el parte 32) por una lumbalgia sin irradiación. El equipo de evaluación de la mutua de trabajo recomienda el alta dado que la resonancia magnética es normal y la sintomatología ha mejorado claramente.
El médico duda, ya que parece claro que el paciente podría reincorporarse a su puesto de administrativo de su empresa, pero teme un conflicto al plantear el alta al Sr. Gómez.

 Este es un caso muy frecuente en las consultas. Puede que leyendo el enunciado pensemos "no hay ningún conflicto, se le da el alta y ya está" pero deberíamos reflexionar sobre lo que ocurre realmente en estas situaciones.

En primer lugar el paciente ha llegado a estar 31 semanas y media de baja por una lumbalgia, cuya duración estimada es de no mas de dos semanas. ¿Por qué? Posiblemente se le dio un tratamiento con AINES y reposo que no dio resultado por lo que tras Rx sin alteraciones se remitió a Traumatología o a Rehabilitación para completar estudio y/o tratamiento. Tras varias semanas de espera para la primera visita se le solicitarían pruebas para completar estudio y se recomienda rehabilitación. Conclusión, al menos tres o cuatro meses de baja y eso en el mejor de los casos. Si el paciente refiere que sigue con dolor es difícil darle el alta y enviarle a trabajar por lo que en ocasiones se espera a recibir una propuesta de alta de la mutua de trabajo o del inspector que nos sirva de apoyo a nuestra argumentación

Entrarían en conflicto valores como la justicia, ya que los recursos económicos utilizados en este caso no estarán disponibles para otro, frente a valores más intangibles como la relación médico-paciente, que a mi modo de ver es uno de los valores fundamentales de los que dispone un médico de Atención Primaria para atender a sus pacientes.

¿Como resolveríamos este caso si el paciente nos plantea un conflicto al plantearle el alta? En primer lugar recordemos lo importante que es la empatía y la capacidad de comunicación. Deberíamos intentar entender que estamos ante una persona que lleva varios meses en casa y que acudía a nuestra consulta recoger un nuevo parte para continuar de baja y de repente se encuentra con que al día siguiente debe ir a trabajar. Por ello sería interesante pactar unos días más de baja para emitir alta en la próxima visita y planteándola como un periodo de prueba.

Yendo más allá del caso que nos ocupa se deberían buscar soluciones para evitar este tipo de situaciones. Sin valorar si todas las altas de las mutuas son procedentes, si que es claro que los procesos controlados por Mutuas son mucho más cortos que los controlados por los médicos de la Seguridad Social. ¿Por qué? Son médicos que atienden el proceso agudo y no las patologías crónicas del paciente y que por ello su relación médico-paciente no ha de ser tan estrecha, lo que permite plantear situaciones de conflicto sin deteriorar la percepción del paciente de  futuros diagnósticos o tratamientos. Por tanto quizás seria bueno que una vez que el médico de AP emite la baja médica fuesen las mutuas o inspectores de la Seguridad Social los que se encargasen de controlar el proceso y adelantar las diferentes pruebas o tratamientos

 CASO CLÍNICO 2:

       Daniel es un paciente de 38 años conductor de profesión, que acudió hace tres meses solicitando un volante para el oftalmólogo para revisión de su miopía. Tras la revisión decidió someterse a cirugía láser en un centro privado.
Unos  días antes de la operación acude al médico de cabecera para solicitar la baja laboral. 

En este caso lo más destacable es que la operación a la que se va a someter el paciente está considerada como operación de estética y no por enfermedad, por lo que en esos casos la Incapacidad Temporal no esta contemplada por la legislación actual y aunque es claro que el paciente no podrá trabajar en los días posteriores deberá realizarse la operación en su periodo vacacional o pedir días de permiso a la empresa, pero en ningún caso deberíamos realizar la baja.

La situación seria diferente si como consecuencia de la operación apareciesen complicaciones, ya que en ese caso procedíamos a emitir la baja por enfermedad común.

lunes, 13 de mayo de 2013

Conflictos éticos frecuentes en Atención Primaria: Manejo de Incapacidad Temporal




Siguiendo con el repaso a los conflictos éticos más frecuentes en nuestras consultas de AP, tocamos hoy  el tema de las bajas médicas (IT).

El médico de Atención Primaria en muchos casos se ve convertido en policía o juez que debe valorar la justificación o no de un proceso de IT con las consecuencias que esto conlleva, económicas y personales, tanto para el paciente como para la sociedad. Entran en conflicto valores como la justicia social y la limitación de recursos frente a los derechos de los pacientes y son los profesionales de AP quienes deben juzgar donde se encuentran los límites. 

Nos encontramos con muchos casos en los que las IT se alargan más de lo debido, ya sea por el colapso de las consultas de especializada que retrasan las citas y la realización de las diferentes pruebas o tratamientos más de lo debido (rehabilitación, cirugías,...) o pacientes en los que no se objetiva patología o ya se ha resuelto, pero no aceptan recibir el alta ya que no se sienten capacitados para reincorporarse al trabajo. O por el lado contrario pacientes que según nuestro criterio no se encuentran en condiciones de reincorporarse y los servicios de inspección p proceden a dar al alta. Estas situaciones suponen una frecuente fuente de conflictos que pone en riesgo la relación médico-paciente, además de los aspectos citados anteriormente.

Exponemos a continuación dos casos que pueden servir de ejemplo:

CASO CLÍNICO 1:

       El señor Gómez se encuentra de baja laboral por enfermedad común (IT en el parte 32) por una lumbalgia sin irradiación. El equipo de evaluación de la mutua de trabajo recomienda el alta dado que la resonancia magnética es normal y la sintomatología ha mejorado claramente.
El médico duda, ya que parece claro que el paciente podría reincorporarse a su puesto de administrativo de su empresa, pero teme un conflicto al plantear el alta al Sr. Gómez.
 
 CASO CLÍNICO 2:

       Daniel es un paciente de 38 años conductor de profesión, que acudió hace tres meses solicitando un volante para el oftalmólogo para revisión de su miopía. Tras la revisión decidió someterse a cirugía láser en un centro privado.
Unos días antes de la operación acude al médico de cabecera para solicitar la baja laboral. 

En próximas entradas reflexionaremos sobre los dos casos.