domingo, 1 de febrero de 2026

Incentivos profesionales

 A propósito de los indicadores de gestión de 2025 de la Consellería de Sanidad de GVA y la nota de nuestra sociedad científica, el grupo de Bioética debatió el tema de los incentivos profesionales. Hacemos un resumen de uno de los artículos consultados. Esperamos ser capaces de hacer un pequeño documento con nuestras conclusiones resaltando las consideraciones éticas que no se abordan en este artículo

 

Hemos leido

Evaluación del rendimiento y compensación en centros sanitarios de gestión directa.

 Parte 1: marco general. Informe SESPAS 2024

José Ramón Repullo Labrador y José Manuel Freire Campo

 

Los incentivos influyen de forma diversa en el comportamiento de los trabajadores de la salud, y su efectividad parece débil y controvertida en entornos públicos sanitarios. Abordar con éxito los problemas de determinación  de la calidad de la práctica y su evaluación requiere tanto instrumentos de buen gobierno como la revitalización de la gestión contractual (contratos de gestión)

 

Para mejorar la efectividad de los modelos de incentivos es conveniente, tener en cuenta las siguientes consideraciones

1)     Ampliar el marco conceptual de los incentivos, para incorporar los aspectos estructurales del empleo y la remuneración;. (condiciones de trabajo y características de las remuneraciones básicas —salario, por actividad o por población asignada y sus complementos fijos -antigüedad,  penosidad, etc—)

2)     Mejorar los diseños a partir de una mayor comprensión de los determinantes de la motivación.

3)      Contemplar los factores de fuera de la organización que alteran el comportamiento de los trabajadores y tratar de contrarrestarlos.

-En el primer punto se valora que tanto las condiciones de trabajo como las remuneraciones básicas condicionan la atracción, retención y articulación del capital humano, al menos a corto plazo. A largo plazo son la capacidad del trabajador de controlar e influir en su entorno laboral, su perspectiva de progresar y promocionarse en el tiempo, la posible ganancia en prestigio, reputación y desarrollo científico, técnico y profesional, son las que tienen mayor impacto incentivador

-En el segundo consideran que la efectividad de los incentivos (sean estructurales o específicos), se mediría por la motivación extrínseca que generan, considerando que no es igual en todos los profesionales, ni en todas las etapas de la vida laboral; en ello influyen la edad, el sexo, la especialidad, la necesidad económica, la precariedad en el empleo (interinidades prolongadas), el deseo de reconocimiento y la reputación, también el apego al trabajo bien hecho (motivación intrínseca) y la realización en la vocación de ayuda a los demás (motivación trascendente).

En todo caso, en la determinación y la evaluación del rendimiento hay que tener siempre en mente la diversidad y la multiplicidad de objetivos, para que enfatizar (e incentivar) unos cuantos (posiblemente los más disponibles y medibles) no tenga efecto lupa y deje fuera de escena a otros que pueden ser incluso más importantes y que tengan impacto por ejemplo en la equidad.

Los autores sugieren que en la elaboración y evaluación de objetivos deben primarse ,como características de buen gobierno,  la transparencia, la rendición de cuentas y la participación, así como la revitalización de la gestión contractual, con una deseable proyección plurianual. Actualmente anuales, presentados y ofertados a la firma ya avanzado el año

-En tercer lugar el contexto externo en especial en el caso de l@s médic@s pero también de otros profesionales cualificados (enfermer@s, farmacéutic@s, etc.). En el entorno extramural al sector sanitario público se pueden distinguir cuatro ámbitos: 1) la actividad profesional privada, 2) el mundo universitario-académico, 3) las actividades en organizaciones profesionales (colegios, sindicatos, sociedades científicas)y 4) la relación con actores económicos del sector (farmacéuticas, etc.). Cada uno de estos ámbitos ofrece a los profesionales incentivos que pueden ser económicos, de prestigio profesional o de satisfacción con el compromiso cívico y profesional..  

El contexto descrito plantea cuatro cuestiones relevantes: 1) los posibles conflictos de intereses, 2) la afectación del desempeño y la dedicación interna, 3) cuál es el efecto de la «compensación externa» (económica, prestigio, etc.) sobre el valor o el interés de la compensación interna y sobre la vinculación motivacional con el trabajo público, y 4) cuál debe ser la respuesta del empleador público en relación con todo ello. Este último punto, (no abordado en el artículo) debería ser motivo de análisis y evaluación

En el mundo anglosajón está muy extendida la regulación de conflictos de intereses en los servicios sanitarios, que además tienen impacto en la ética profesional, siendo un buen ejemplo de ello la detallada normativa de Alberta*, que os aconsejamos revisar

*Alberta Health Services. Conflict of Interest Bylaw; 2019. Disponible en: https://www.albertahealthservices.ca/assets/about/bylaws/ahs-byl-conflict-of-interest.pdf.

 

MªJosé Mendoza

Medico de Familia jubilada, que mantiene el interés por la profesionalidad, la sanidad pública, la ética en general , la bioética y la ética profesional

Miembro del Grupo de Bioética de SVMFiC

València 17, de diciembre de 2025.


sábado, 2 de noviembre de 2024

¿Hablar de la muerte? ¡Sí, gracias!

          En nuestra sociedad son muchas las personas y las familias que evitan hablar de la muerte, que lo consideran tabú.

          En mi experiencia asistencial he visto cómo esta actitud añade sufrimiento a un hecho que tarde o temprano nos llegará a todos. Es obvio que de lo que no se habla, de lo que se oculta, es más difícil que nos permita normalizar la muerte como un fenómeno natural, consustancial a la vida.

          Yo personalmente tuve suerte, porque siendo un chaval, mi colegio organizó una excursión a la Ermita de Cofrentes. Nos recibió el ermitaño que nos enseñó su aposento, donde destacaba, colgado encima de un austero camastro, un ataúd de madera que nos señaló serviría para acompañarlo en su último viaje cuando muriera.

          Como durante la carrera de Medicina no me hablaron apenas de la muerte, salvo para inculcarme que el deber del médico es luchar contra ella, no es raro que para muchos de nosotros la muerte es un fracaso.

          No fue hasta después de bastantes años de ejercicio profesional, cuando tuve la ocasión de hacer un curso de formación continuada de la EVES titulado “El proceso de morir”, impartido por Javier Velasco, entonces psicólogo que trabajaba en el Hospital La Fe, y que hoy es el presidente de la asociación DMD (Derecho a Morir Dignamente). De aquel curso salí convencido de lo importante que era para nuestro trabajo acercarnos al fenómeno de la muerte, al mismo tiempo que para ayudar a nuestros pacientes a afrontar esta realidad.

          En los últimos tiempos han caído en mis manos tres libros relacionados con estos temas que recomiendo.


1. “Hablar de la muerte para vivir y morir mejor. Cómo evitar dolor y sufrimiento añadido al final de la vida” de Montse Esquerda, pediatra y directora del Institut Borja de Bioética. Con este acertado y explícito título, la autora analiza cómo ha cambiado nuestra relación con la muerte a lo largo del tiempo, y qué consecuencias tiene para los profesionales y la población el hecho de que vivamos de espaldas a la muerte. También hace hincapié en que la medicina no se puede centrar exclusivamente en curar, porque otra de sus metas contempla facilitar una muerte en paz y paliar el sufrimiento que la acompaña.

2. “El niño que se enfadó con la muerte. Claves para entender y acompañar en el viaje definitivo” de Enric Benito, al que tengo la suerte de conocer personalmente desde que lo invitamos a dar una conferencia en unas jornadas sobre humanización que nuestro grupo organizó hace ya años. Narra su biografía desde niño, cómo vivió la muerte de su abuelo, qué le motivó a estudiar, a hacer medicina, a especializarse en oncología, y cuando estaba en lo más alto de su carrera profesional tuvo una crisis existencial de la que salió abandonando la oncología y reorientado su actividad hacia los cuidados paliativos. Fue coordinador del grupo de espiritualidad de la Sociedad Española de Cuidados paliativos, y en su obra transmite con la sabiduría que su práctica de cuidar y acompañar a muchas personas al final de sus vidas le ha brindado, la necesidad de acercarnos a esa experiencia para no tener miedo a la muerte y contemplarla como un hecho normal.

3. “Cuando el final se acerca. Cómo afrontar la muerte con sabiduría” de Kathryn Mannix. La autora es una médica paliativista británica que al igual que Enric Benito, previamente fue oncóloga. Este hecho me hace pensar que puede que a la oncología le falte una visión de acompañamiento al final de la vida y aceptación de la realidad inexcusable de la muerte. Nos relata unos testimonios de su práctica asistencial que nos muestran diversas situaciones de final de vida, pero  todas ellas ilustrativas de cómo afrontar bien la situación.

          Solo una objeción desde mi punto de vista a estos textos, en ninguno se relata un caso de una eutanasia, y cuando aparece la posibilidad es para disuadir al paciente de esa intención. Considero que la muerte por eutanasia es tan digna como cualquier otra muerte acompañada con cuidados paliativos. Y que no hay contradicción en estar a favor de la práctica de los cuidados paliativos de calidad, por los equipos de atención primaria y los servicios especializados en cuidados paliativos, y la prestación de ayuda médica para morir, cuando un paciente libremente y cumpliendo con el resto de requisitos de la ley de regulación de la eutanasia, lo precise.

           Recientemente, esta necesidad de hablar de la muerte ha llevado a los periodistas Aimar Bretos y Víctor Olazábal a realizar una serie titulada “Asistolia. La muerte desde dentro” que se puede recuperar en SER Podcast de Hora 25. Consta de 8 episodios donde se aborda aspectos relativos a la muerte sin eufemismos desde diferentes perspectivas. Empezando por el titulado “Prepararse para morir”, que explica el papel de  los cuidados paliativos, al que sigue “Morir sin prepararse” centrado en la actividad en la puerta de urgencias y las unidades de cuidados intensivos, donde se asiste en ocasiones a muertes repentinas, inesperadas;“La sala de autopsias” en la que los médicos forenses cuentan en qué consiste su labor, por una parte explican la causa de la muerte, pero también pueden servir para salvar vidas por su contribución al conocimiento científico; “Olor a muerto” habla de la descomposición cadavérica y la utilidad de la policía canina que aprovecha esta circunstancia; “Los tanatopractores” donde desarrollan la labor de estos profesionales (tengo que confesar que desconocía cómo se denominaban) que se encargan de conservar y restaurar los difuntos tras la muerte para que puedan ser expuestos digna y respetuosamente; “El velatorio” explica la diferencia entre la inhumación y la incineración desde la perspectiva del tanatorio y cómo la sociedad está cambiando en este sentido; “Tierra y ceniza” sigue con esta visión desde los cementerios, y por último “Qué va a pasar ahora” donde una neuropsicóloga nos da las herramientas para saber gestionar un duelo de la mejor manera posible.

           En definitiva, todos estos recursos son útiles para vencer esta inercia de no estar preparados para poder hablar de la muerte y afrontarla mejor, ayudando a las personas de nuestro entorno, a nuestros pacientes y a nosotros mismos cuando nos llegue la hora.

 

Víctor J. Suberviola (Médico de Familia jubilado)

lunes, 1 de julio de 2024

LA EUTANASIA, UN NUEVO DERECHO


Han pasado 3 años desde la entrada en vigor de la LORE, Ley de Regulación de la Eutanasia.

Sergio del Molino escribe un artículo hoy en El País https://elpais.com/opinion/2024-06-26/eutanasia-un-derecho-que-no-se- cumple.html

He escrito y enviado al periódico el siguiente comentario:

Soy Vicenta Alborch Bataller. Médica especialista en Medicina Familiar y Comunitaria. Jubilada. Ya me hubiera gustado poder ayudar a morir a personas que me lo pidieron cuando la Legislación no lo permitía. 

Estoy de acuerdo en que una Ley debe acoger a todo ser humano y que la LORE está encontrando muchas trabas que eran de esperar en esta España nuestra. Pasó con el divorcio y con el aborto, pero quienes votaron en contra del divorcio se divorciaron y quienes abominaban del aborto abortaron. Incluso, antes de la ley, algún caso hubo que hizo abortar a su hija para evitar el escándalo social. Seremos tan compasivas que ayudaremos a morir a quien nos lo pida, aunque haya votado en contra de esta ley. Pienso que es mejorable, sobre todo en su aplicación. 

El personal sanitario necesita apoyo económico, como son recursos, formación y, por encima de todo, tiempo para hacer bien las cosas. Y quienes sean objetores de conciencia que se aparten y dejen hacer. No deberían estar en las Comisiones de Garantía y Evaluación. Sus vocales deben ser profesionales que reconozcan este derecho. 

Tomemos ejemplo y admiremos a quienes son más compasivos y, contra viento y marea, ayudan a morir a quien lo solicita. Sufrimiento sin esperanza de cura que no queremos para nadie 

Vicenta Alborch Bataller

 

Otras publicaciones que hablan de la aplicación de la LORE

https://cadenaser.com/audio/cadenaser_avivirquesondosdias_20240622_080000_090000/?ssm=whatsapp

https://blogcomb.cat/2024/06/20/xavier-busquet-metge-de-familia-qui-demana-leutanasia-no-demana-entre-la-vida-i-la-mort-demana-triar-entre-dues-maneres-de-morir-acompanyar-en-aquest-proces-dona-molta-satisfacci/

https://gacetasanitaria.org/es-la-ley-eutanasia-experiencias-profesionales-avance-S0213911124000207

 


martes, 17 de octubre de 2023

Las leyes de la ascensión

 

Durante este largo y cálido verano llegó a mis manos una nueva novela.

Cuando la tuve me creó una sensación de rechazo, por ser una novela muy extensa, 966 páginas. Parece que el verano se presta más a libros rápidos y fáciles de leer.

"Las leyes de la Ascensión" se describe como novela coral; y la verdad es que tuve que buscar qué es una novela coral.

“Novela coral: es un término para definir una novela en la que se presentan varios personajes conectados en la trama y todos con la misma importancia”.

La autora es Céline Curiol, francesa de nacimiento , ingeniera de formación y que ha vivido durante 10 años en EE.UU.

"Las leyes de la Ascensión" esta ambientada en un barrio parisino en el 2015, año de los atentados terroristas de Paris.

La trama discurre con 6 personajes que a lo largo de la novela sus vidas se van  entrelazando y que van abarcando cuestiones y grandes interrogantes de nuestra época actual.

Sus personajes van desde Orna, una periodista de un medio digital; Selene, hermana de Orna, profesora universitaria; Modé, un inmigrante ya jubilado; Hope, una joven despedida de su trabajo; Mehdi, un joven de origen magrebí y radicalizado, y por último, Pavel, médico psicoanalista.

A lo largo de la novela nos van desgranando las inquietudes y conflictos de cada uno de ellos. Desde el deseo no cumplido de la maternidad, los conflictos en las relaciones con los hijos, la explotación laboral; las inquietudes por el medio ambiente y la degradación del planeta; así como desencanto con el futuro y la manipulación a través de extremismos radicalizados y tan presentes en nuestros días.

Unos seres humanos que denotan la profunda insatisfacción y crisis actual de nuestra sociedad; y que cada uno de ellos va afrontando de diferente manera.

Pero al mismo tiempo nos transmite un mensaje de esperanza, de posibilidad de cambios, de un futuro que aún está en nuestras manos.


Adoración Borrell

Médica especialista en MFYC