domingo, 31 de agosto de 2014

Reflexiones sobre el blog tras 100 entradas

Llegamos con esta a las 100 entradas en el blog en un periodo de menos de dos años.

Lo que comenzó como una propuesta casual en una reunión del grupo de bioética de la Sociedad Valenciana de Medicina Familiar y Comunitaria con el objetivo de difundir la documentación de la que disponíamos y ponerla al alcance de nuestros compañeros, se ha convertido, junto con las diferentes jornadas y cursos en los que participamos, en la principal vía de comunicación de nuestras inquietudes, reflexiones y trabajos.

Viendo la evolución del número de visitas creemos que progresivamente vamos consiguiendo ese objetivo un poco más ambicioso de difundir nuestros conocimientos en bioética y poner en valor tanto la importancia de la Atención Primaria (AP) en el desarrollo de la bioética como la importancia de esta en la labor diaria de los profesionales de AP.

Hemos descubierto por el camino que mantener un blog con una frecuencia de entradas aceptable y de un mínimo de calidad , mientras se “lucha” por mantener una calidad en la atención de nuestros pacientes y una actitud ética para con ellos y nuestros compañeros en un ambiente laboral cada vez más sobrecargado de trabajo, no es fácil y queremos mostrar desde aquí nuestra admiración por aquellos que llevan años haciéndolo y difundiendo generosamente sus conocimientos en la red. Hemos comprendido también lo real que llega a ser la certera entrada de Enrique Gavilán en su ya extinto blog “El Nido del Gavilan”. Pero de momento, seguiremos luchando.

Como objetivo principal para el futuro del blog nos marcamos conseguir aumentar la participación y la interacción, ya que siempre es mucho más interesante una entrada con comentarios, en la que tanto el autor de la entrada como los lectores aprenden más de las reflexiones que se plantean que de la propia entrada, ya que estas entradas nunca pretenden ser lecciones magistrales sino fuentes de reflexión. Otro punto a desarrollar y mejorar, es el apartado “foro de debate” que pasará a llamarse “consultas” para que todos aquellos que deseen hacer alguna consulta sobre un tema concreto, cualquier duda o propuesta de tema a tratar en el blog, tengan dos vías para realizarlas, una de forma privada vía e-mail y otra de forma más pública en la citada pestaña.

Recalcar finalmente nuestros objetivos fundamentales:

  • Trabajar para difundir y fomentar actitudes éticas entre los profesionales de Atención Primaria.
  • Aportar la visión de la Atención Primaria sobre los principales dilemas éticos de nuestra profesión.



lunes, 11 de agosto de 2014

Formación Pregrado en bioética

Hace años que soy responsable de la formación en bioética de los residentes de Medicina Familiar y Comunitaria de la Unidad Docente de Castellón. Su formación esta articulada en cuatro seminarios presenciales repartidos a lo largo de los diferentes años de formación y una serie de trabajos a realizar con sus tutores en los centros de salud.

Todos los años comienzo el taller de los R1 preguntado por su nivel previo de conocimientos en bioética y no deja de sorprenderme que la respuesta continue siendo la misma a pesar del paso de los años. El porcentaje de residentes que han seguido algún tipo de curso o asignatura durante la formación pregrado es bajísimo, menor del 10% y practicamente siempre con asignaturas optativas o seminarios breves.

La información que transmiten nuestros residentes es que la bioética no forma parte de su formación, ni de forma transversal en asignaturas específicas en algún momento de la carrear ni tampoco longitudinal, integrada en las diferentes asignaturas, por lo que es dificil conseguir que en la formación postgrado se le llegue a otorgar la importancia real que tiene en nuestro quehacer diário.

En una búsqueda bibliográfica a traves de internet no se han encontrado artículos que  reflejen la situación actual de la formación en bioética en nuestras facultades y que puedan confirmar esa visión que nos ofrecen nuestros residentes, aunque si existen múltiples artículos y herramientas que ofrecen recursos e incluso programas completos para desarrollar esa formación. Merece la pena destacar dos de ellos:

  • Existe una herramienta, el Programa de Base de Estudios sobre Bioética, que es un documento elaborado por un comité de expertos constituido por la UNESCO con el objeto de aportar una estructura que sea la base para la construcción de programas de educación en bioética, especialmente en el grado académico. 
         

Programa de Base de Estudios sobre Bioética - Parte 1: Programa temático. Programa de Educación en ética. UNESCO, 2008.

Programa de Base de Estudios sobre Bioética - Parte 2: Materiales de Estudio. Programa de Educación en ética. UNESCO.



    • Aprendizaje práctico de la bioética en el pregrado: objetivos, herramientas docentes y metodología

      Azucena Couceiro Vidal
      Educación médica, ISSN 1575-1813, Vol. 15, Nº. 2, 2012, págs. 79-87

      En este atículo la autora nos ofrece una guia de tallada sobre como articular la formación en bioética en el pregrado. Divide la formación en dos niveles, bioética básica y bioética clínica, ofreciendo objetivos, material de apoyo y casos clínicos sobre los que trabajar en cada etapa.





    domingo, 27 de julio de 2014

    Principios vs valores, principios = valores, principios + valores, principios < valores. ¿Cual es el planteamiento correcto?

    Desde los inicios de la bioética, allá por mediados de los años 70, el eje fundamental sobre el que se articulaban la mayoría de los trabajos y teorías eran los cuatro principios fundamentales propuestos en el Informe Belmont

    El desarrollo de este informe se debió a que la constante aparición de códigos éticos, fundamentalmente centrados en la investigación a lo largo del siglo XX tuvo muy poco éxito en su objetivo de conseguir una conducta ética por parte de investigadores y profesionales sanitarios en general. Los continuos avances tecnológicos y sociales ocurridos durante esos años hacían que cualquier código basado en la Deontología y los deberes, quedase obsoleto a los pocos años y por tanto incapaz de alcanzar sus objetivos (véase Código de Nuremberg, Declaraciones de la Asociación Médica Mundial, etc).

    Debido a ese constante avance y al escándalo producido por el experimento Tuskegee se tomó la determinación, como ya comentábamos en el primer párrafo, de crear una comisión que emitió sus conclusiones en el Informe Belmont estableciendo unos principios básicos, aceptados por todos y que sirvieran  de base sobre la que articular de forma ética todos esos avances tecnológicos, dando lugar a la teoría principialista o al principialismo moderado de Diego Gracia.

    Ya conocemos esos cuatro principios básicos ( beneficencia, no maleficencia, justicia y autonomía) y su posterior articulación por Diego Gracia en ética de mínimos ( no maleficencia y justicia) y ética de máximos (beneficencia y autonomía), base sobre la cual se han resuelto multitud de conflictos éticos desde su propuesta.

    Esta ha sido la base de la bioética en España desde sus inicios, pero el propio Diego Gracia y muchos otros importantes autores, son cada vez más de la opinión que centrándonos únicamente en los principios nos dejamos fuera elementos muy importantes para el análisis y la resolución de problemas éticos. ¿En qué principio podemos englobar la dignidad humana, la relación médico-paciente, la familia, la confidencialidad, …? Son conceptos que tienen un valor en si mismos y por tanto deben ser tenidos en cuenta a la hora de analizar cualquier conflicto. Es por eso que en la actualidad cada vez hablamos más de valores en conflicto y menos de principios.

    El basar las decisiones en los principios y las consecuencias es idóneo para las decisiones urgentes y la toma de decisiones rápidas propias de la medicina terciaria, para los grandes casos, aquellos que habitualmente llegan a la prensa . Sin embargo, estos principios son insuficientes cuando se trata de las enfermedades crónicas y de la medicina primaria, casos en los que el objetivo no es tanto el tratamiento de problemas puntuales, sino el trabajo a medio o largo plazo. El mundo de los valores tiene aquí mayor amplitud y complejidad que en el caso de la medicina terciaria, ya que ha de tener en cuenta no sólo los de un individuo, sino los de todo un contexto social e incluso, en el caso de las enfermedades crónicas, “tiene que ver muchas veces con la asunción por parte del paciente de nuevos criterios de valor” ya que la enfermedad pasará a ser parte de su vida, con todas sus limitaciones.

    Este cambio de concepto busca una mayor “humanización” de la medicina poniendo el foco en que es lo que necesitan, en los objetivos de los diferentes agentes que intervienen en un acto sanitario y menos en que es lo más adecuado científicamente. Buscamos más la excelencia que la actuación correcta y para ello hemos de tener en cuenta que tanto el paciente como nosotros mismos somos algo más que seres vivos y que cada decisión que tomamos respecto a nuestra salud o a la de nuestros pacientes está influenciada por una serie de valores, tanto intrínsecos como extrínsecos que han de ser tenidos en cuenta en su totalidad y no “encorsetados” en cuatro principios básicos.



    domingo, 13 de julio de 2014

    "Necesitamos ética y solo tenemos autonomía"

    Llamativa frase para el título de esta entrada extraída del artículo de Azucena Couceiro resumen del libro "Confesiones de un médico", de Alfred Tauber.

    Esta es la recomendación lectora de la semana ( el artículo) y del verano (el libro)

    El libro ofrece la visión que permiten los años de profesión y reflexiones sobre la medicina actual. "Confesiones de un médico" es una obra de lectura amena que ha sido premiada por el Journal of the American Library Association y por la American Medical Writers Association. Apoyada en autores como San Agustín, Nietzsche, Wittgenstein o Levinas, sus temas abarcan la ética de la relación médico-paciente, el papel de las humanidades en la formación de los profesionales sanitarios, la autonomía del paciente, la identidad moral del médico…

    El autor, Alfred I. Tauber, es uno de los principales representantes de las humanidades médicas en Norteamérica, con su doble condición de inmunólogo y filósofo. Ejerció la medicina y ocupó cátedras de Medicina y de Filosofía en Boston University, de cuyo Center for Philosophy and History of Science fue director durante muchos años.

    El artículo es un resumen con cierto componente de crítica y análisis del interesante libro que puede ser muy interesante como punto de partida o para aquellos que no dispongan de tiempo para la lectura completa del libro. Se puede descargar aquí.