domingo, 1 de febrero de 2026

Incentivos profesionales

 A propósito de los indicadores de gestión de 2025 de la Consellería de Sanidad de GVA y la nota de nuestra sociedad científica, el grupo de Bioética debatió el tema de los incentivos profesionales. Hacemos un resumen de uno de los artículos consultados. Esperamos ser capaces de hacer un pequeño documento con nuestras conclusiones resaltando las consideraciones éticas que no se abordan en este artículo

 

Hemos leido

Evaluación del rendimiento y compensación en centros sanitarios de gestión directa.

 Parte 1: marco general. Informe SESPAS 2024

José Ramón Repullo Labrador y José Manuel Freire Campo

 

Los incentivos influyen de forma diversa en el comportamiento de los trabajadores de la salud, y su efectividad parece débil y controvertida en entornos públicos sanitarios. Abordar con éxito los problemas de determinación  de la calidad de la práctica y su evaluación requiere tanto instrumentos de buen gobierno como la revitalización de la gestión contractual (contratos de gestión)

 

Para mejorar la efectividad de los modelos de incentivos es conveniente, tener en cuenta las siguientes consideraciones

1)     Ampliar el marco conceptual de los incentivos, para incorporar los aspectos estructurales del empleo y la remuneración;. (condiciones de trabajo y características de las remuneraciones básicas —salario, por actividad o por población asignada y sus complementos fijos -antigüedad,  penosidad, etc—)

2)     Mejorar los diseños a partir de una mayor comprensión de los determinantes de la motivación.

3)      Contemplar los factores de fuera de la organización que alteran el comportamiento de los trabajadores y tratar de contrarrestarlos.

-En el primer punto se valora que tanto las condiciones de trabajo como las remuneraciones básicas condicionan la atracción, retención y articulación del capital humano, al menos a corto plazo. A largo plazo son la capacidad del trabajador de controlar e influir en su entorno laboral, su perspectiva de progresar y promocionarse en el tiempo, la posible ganancia en prestigio, reputación y desarrollo científico, técnico y profesional, son las que tienen mayor impacto incentivador

-En el segundo consideran que la efectividad de los incentivos (sean estructurales o específicos), se mediría por la motivación extrínseca que generan, considerando que no es igual en todos los profesionales, ni en todas las etapas de la vida laboral; en ello influyen la edad, el sexo, la especialidad, la necesidad económica, la precariedad en el empleo (interinidades prolongadas), el deseo de reconocimiento y la reputación, también el apego al trabajo bien hecho (motivación intrínseca) y la realización en la vocación de ayuda a los demás (motivación trascendente).

En todo caso, en la determinación y la evaluación del rendimiento hay que tener siempre en mente la diversidad y la multiplicidad de objetivos, para que enfatizar (e incentivar) unos cuantos (posiblemente los más disponibles y medibles) no tenga efecto lupa y deje fuera de escena a otros que pueden ser incluso más importantes y que tengan impacto por ejemplo en la equidad.

Los autores sugieren que en la elaboración y evaluación de objetivos deben primarse ,como características de buen gobierno,  la transparencia, la rendición de cuentas y la participación, así como la revitalización de la gestión contractual, con una deseable proyección plurianual. Actualmente anuales, presentados y ofertados a la firma ya avanzado el año

-En tercer lugar el contexto externo en especial en el caso de l@s médic@s pero también de otros profesionales cualificados (enfermer@s, farmacéutic@s, etc.). En el entorno extramural al sector sanitario público se pueden distinguir cuatro ámbitos: 1) la actividad profesional privada, 2) el mundo universitario-académico, 3) las actividades en organizaciones profesionales (colegios, sindicatos, sociedades científicas)y 4) la relación con actores económicos del sector (farmacéuticas, etc.). Cada uno de estos ámbitos ofrece a los profesionales incentivos que pueden ser económicos, de prestigio profesional o de satisfacción con el compromiso cívico y profesional..  

El contexto descrito plantea cuatro cuestiones relevantes: 1) los posibles conflictos de intereses, 2) la afectación del desempeño y la dedicación interna, 3) cuál es el efecto de la «compensación externa» (económica, prestigio, etc.) sobre el valor o el interés de la compensación interna y sobre la vinculación motivacional con el trabajo público, y 4) cuál debe ser la respuesta del empleador público en relación con todo ello. Este último punto, (no abordado en el artículo) debería ser motivo de análisis y evaluación

En el mundo anglosajón está muy extendida la regulación de conflictos de intereses en los servicios sanitarios, que además tienen impacto en la ética profesional, siendo un buen ejemplo de ello la detallada normativa de Alberta*, que os aconsejamos revisar

*Alberta Health Services. Conflict of Interest Bylaw; 2019. Disponible en: https://www.albertahealthservices.ca/assets/about/bylaws/ahs-byl-conflict-of-interest.pdf.

 

MªJosé Mendoza

Medico de Familia jubilada, que mantiene el interés por la profesionalidad, la sanidad pública, la ética en general , la bioética y la ética profesional

Miembro del Grupo de Bioética de SVMFiC

València 17, de diciembre de 2025.


sábado, 2 de noviembre de 2024

¿Hablar de la muerte? ¡Sí, gracias!

          En nuestra sociedad son muchas las personas y las familias que evitan hablar de la muerte, que lo consideran tabú.

          En mi experiencia asistencial he visto cómo esta actitud añade sufrimiento a un hecho que tarde o temprano nos llegará a todos. Es obvio que de lo que no se habla, de lo que se oculta, es más difícil que nos permita normalizar la muerte como un fenómeno natural, consustancial a la vida.

          Yo personalmente tuve suerte, porque siendo un chaval, mi colegio organizó una excursión a la Ermita de Cofrentes. Nos recibió el ermitaño que nos enseñó su aposento, donde destacaba, colgado encima de un austero camastro, un ataúd de madera que nos señaló serviría para acompañarlo en su último viaje cuando muriera.

          Como durante la carrera de Medicina no me hablaron apenas de la muerte, salvo para inculcarme que el deber del médico es luchar contra ella, no es raro que para muchos de nosotros la muerte es un fracaso.

          No fue hasta después de bastantes años de ejercicio profesional, cuando tuve la ocasión de hacer un curso de formación continuada de la EVES titulado “El proceso de morir”, impartido por Javier Velasco, entonces psicólogo que trabajaba en el Hospital La Fe, y que hoy es el presidente de la asociación DMD (Derecho a Morir Dignamente). De aquel curso salí convencido de lo importante que era para nuestro trabajo acercarnos al fenómeno de la muerte, al mismo tiempo que para ayudar a nuestros pacientes a afrontar esta realidad.

          En los últimos tiempos han caído en mis manos tres libros relacionados con estos temas que recomiendo.


1. “Hablar de la muerte para vivir y morir mejor. Cómo evitar dolor y sufrimiento añadido al final de la vida” de Montse Esquerda, pediatra y directora del Institut Borja de Bioética. Con este acertado y explícito título, la autora analiza cómo ha cambiado nuestra relación con la muerte a lo largo del tiempo, y qué consecuencias tiene para los profesionales y la población el hecho de que vivamos de espaldas a la muerte. También hace hincapié en que la medicina no se puede centrar exclusivamente en curar, porque otra de sus metas contempla facilitar una muerte en paz y paliar el sufrimiento que la acompaña.

2. “El niño que se enfadó con la muerte. Claves para entender y acompañar en el viaje definitivo” de Enric Benito, al que tengo la suerte de conocer personalmente desde que lo invitamos a dar una conferencia en unas jornadas sobre humanización que nuestro grupo organizó hace ya años. Narra su biografía desde niño, cómo vivió la muerte de su abuelo, qué le motivó a estudiar, a hacer medicina, a especializarse en oncología, y cuando estaba en lo más alto de su carrera profesional tuvo una crisis existencial de la que salió abandonando la oncología y reorientado su actividad hacia los cuidados paliativos. Fue coordinador del grupo de espiritualidad de la Sociedad Española de Cuidados paliativos, y en su obra transmite con la sabiduría que su práctica de cuidar y acompañar a muchas personas al final de sus vidas le ha brindado, la necesidad de acercarnos a esa experiencia para no tener miedo a la muerte y contemplarla como un hecho normal.

3. “Cuando el final se acerca. Cómo afrontar la muerte con sabiduría” de Kathryn Mannix. La autora es una médica paliativista británica que al igual que Enric Benito, previamente fue oncóloga. Este hecho me hace pensar que puede que a la oncología le falte una visión de acompañamiento al final de la vida y aceptación de la realidad inexcusable de la muerte. Nos relata unos testimonios de su práctica asistencial que nos muestran diversas situaciones de final de vida, pero  todas ellas ilustrativas de cómo afrontar bien la situación.

          Solo una objeción desde mi punto de vista a estos textos, en ninguno se relata un caso de una eutanasia, y cuando aparece la posibilidad es para disuadir al paciente de esa intención. Considero que la muerte por eutanasia es tan digna como cualquier otra muerte acompañada con cuidados paliativos. Y que no hay contradicción en estar a favor de la práctica de los cuidados paliativos de calidad, por los equipos de atención primaria y los servicios especializados en cuidados paliativos, y la prestación de ayuda médica para morir, cuando un paciente libremente y cumpliendo con el resto de requisitos de la ley de regulación de la eutanasia, lo precise.

           Recientemente, esta necesidad de hablar de la muerte ha llevado a los periodistas Aimar Bretos y Víctor Olazábal a realizar una serie titulada “Asistolia. La muerte desde dentro” que se puede recuperar en SER Podcast de Hora 25. Consta de 8 episodios donde se aborda aspectos relativos a la muerte sin eufemismos desde diferentes perspectivas. Empezando por el titulado “Prepararse para morir”, que explica el papel de  los cuidados paliativos, al que sigue “Morir sin prepararse” centrado en la actividad en la puerta de urgencias y las unidades de cuidados intensivos, donde se asiste en ocasiones a muertes repentinas, inesperadas;“La sala de autopsias” en la que los médicos forenses cuentan en qué consiste su labor, por una parte explican la causa de la muerte, pero también pueden servir para salvar vidas por su contribución al conocimiento científico; “Olor a muerto” habla de la descomposición cadavérica y la utilidad de la policía canina que aprovecha esta circunstancia; “Los tanatopractores” donde desarrollan la labor de estos profesionales (tengo que confesar que desconocía cómo se denominaban) que se encargan de conservar y restaurar los difuntos tras la muerte para que puedan ser expuestos digna y respetuosamente; “El velatorio” explica la diferencia entre la inhumación y la incineración desde la perspectiva del tanatorio y cómo la sociedad está cambiando en este sentido; “Tierra y ceniza” sigue con esta visión desde los cementerios, y por último “Qué va a pasar ahora” donde una neuropsicóloga nos da las herramientas para saber gestionar un duelo de la mejor manera posible.

           En definitiva, todos estos recursos son útiles para vencer esta inercia de no estar preparados para poder hablar de la muerte y afrontarla mejor, ayudando a las personas de nuestro entorno, a nuestros pacientes y a nosotros mismos cuando nos llegue la hora.

 

Víctor J. Suberviola (Médico de Familia jubilado)

lunes, 1 de julio de 2024

LA EUTANASIA, UN NUEVO DERECHO


Han pasado 3 años desde la entrada en vigor de la LORE, Ley de Regulación de la Eutanasia.

Sergio del Molino escribe un artículo hoy en El País https://elpais.com/opinion/2024-06-26/eutanasia-un-derecho-que-no-se- cumple.html

He escrito y enviado al periódico el siguiente comentario:

Soy Vicenta Alborch Bataller. Médica especialista en Medicina Familiar y Comunitaria. Jubilada. Ya me hubiera gustado poder ayudar a morir a personas que me lo pidieron cuando la Legislación no lo permitía. 

Estoy de acuerdo en que una Ley debe acoger a todo ser humano y que la LORE está encontrando muchas trabas que eran de esperar en esta España nuestra. Pasó con el divorcio y con el aborto, pero quienes votaron en contra del divorcio se divorciaron y quienes abominaban del aborto abortaron. Incluso, antes de la ley, algún caso hubo que hizo abortar a su hija para evitar el escándalo social. Seremos tan compasivas que ayudaremos a morir a quien nos lo pida, aunque haya votado en contra de esta ley. Pienso que es mejorable, sobre todo en su aplicación. 

El personal sanitario necesita apoyo económico, como son recursos, formación y, por encima de todo, tiempo para hacer bien las cosas. Y quienes sean objetores de conciencia que se aparten y dejen hacer. No deberían estar en las Comisiones de Garantía y Evaluación. Sus vocales deben ser profesionales que reconozcan este derecho. 

Tomemos ejemplo y admiremos a quienes son más compasivos y, contra viento y marea, ayudan a morir a quien lo solicita. Sufrimiento sin esperanza de cura que no queremos para nadie 

Vicenta Alborch Bataller

 

Otras publicaciones que hablan de la aplicación de la LORE

https://cadenaser.com/audio/cadenaser_avivirquesondosdias_20240622_080000_090000/?ssm=whatsapp

https://blogcomb.cat/2024/06/20/xavier-busquet-metge-de-familia-qui-demana-leutanasia-no-demana-entre-la-vida-i-la-mort-demana-triar-entre-dues-maneres-de-morir-acompanyar-en-aquest-proces-dona-molta-satisfacci/

https://gacetasanitaria.org/es-la-ley-eutanasia-experiencias-profesionales-avance-S0213911124000207

 


martes, 17 de octubre de 2023

Las leyes de la ascensión

 

Durante este largo y cálido verano llegó a mis manos una nueva novela.

Cuando la tuve me creó una sensación de rechazo, por ser una novela muy extensa, 966 páginas. Parece que el verano se presta más a libros rápidos y fáciles de leer.

"Las leyes de la Ascensión" se describe como novela coral; y la verdad es que tuve que buscar qué es una novela coral.

“Novela coral: es un término para definir una novela en la que se presentan varios personajes conectados en la trama y todos con la misma importancia”.

La autora es Céline Curiol, francesa de nacimiento , ingeniera de formación y que ha vivido durante 10 años en EE.UU.

"Las leyes de la Ascensión" esta ambientada en un barrio parisino en el 2015, año de los atentados terroristas de Paris.

La trama discurre con 6 personajes que a lo largo de la novela sus vidas se van  entrelazando y que van abarcando cuestiones y grandes interrogantes de nuestra época actual.

Sus personajes van desde Orna, una periodista de un medio digital; Selene, hermana de Orna, profesora universitaria; Modé, un inmigrante ya jubilado; Hope, una joven despedida de su trabajo; Mehdi, un joven de origen magrebí y radicalizado, y por último, Pavel, médico psicoanalista.

A lo largo de la novela nos van desgranando las inquietudes y conflictos de cada uno de ellos. Desde el deseo no cumplido de la maternidad, los conflictos en las relaciones con los hijos, la explotación laboral; las inquietudes por el medio ambiente y la degradación del planeta; así como desencanto con el futuro y la manipulación a través de extremismos radicalizados y tan presentes en nuestros días.

Unos seres humanos que denotan la profunda insatisfacción y crisis actual de nuestra sociedad; y que cada uno de ellos va afrontando de diferente manera.

Pero al mismo tiempo nos transmite un mensaje de esperanza, de posibilidad de cambios, de un futuro que aún está en nuestras manos.


Adoración Borrell

Médica especialista en MFYC

sábado, 29 de abril de 2023

III Jornadas de DMD (Derecho a Morir Dignamente).

 

Hace unos días tuve la ocasión de asistir y participar en las III Jornadas de DMD, que esta vez se realizaron en Gandía los días 20, 21 y 22 de abril.

Os aporto información y la presentación que expuse en la mesa redonda en que participé. En marzo de 2021 se aprobó la Ley Orgánica de Regulación de la Eutanasia (LORE). En su exposición de motivos afirma ser “una respuesta jurídica, sistemática, equilibrada y garantista a una demanda sostenida de la sociedad actual”.

Dos años después, es oportuno evaluar cómo ha sido esta respuesta, cómo se está implementando la eutanasia y qué ha cambiado en nuestra sociedad tras su entrada en vigor. Con este objetivo, la Asociación Federal Derecho a Morir Dignamente (DMD) organizó, con la colaboración de la Universidad de Valencia (UV) y el Ayuntamiento de Gandía, las jornadas “Eutanasia: luces y sombras”.

Entre los/as ponentes destacamos a Javier de Lucas, catedrático de Filosofía del Derecho y Filosofía en el Instituto de Derechos Humanos de la Universidad de Valencia (IDHUV), que impartió la conferencia inaugural. Nuria Terribas, una jurista de referencia en bioética y miembro de la Comisión de Garantía y Evaluación de Catalunya, abordó las solicitudes más difíciles, las de personas que piden ayuda para morir porque sufren de manera constante e intolerable a causa de un trastorno mental. En estos días, se desarrollaron cinco mesas redondas:

1.    Disponibilidad de la propia vida y contexto eutanásico.

2.    Tramitación de la prestación de ayuda para morir.

3.    Objeción a la eutanasia: ¿de conciencia o de conveniencia?

4.    La Ley de eutanasia: ¿garantista o burocrática?

5.    Estamos empezando: tenemos mucho por mejorar.

 

Esperamos que DMD publique las conclusiones de estas interesantes Jornadas próximamente.












Vicenta Alborch Bataller, Médica de familia jubilada








martes, 8 de noviembre de 2022

Eutanasia, muerte digna y suicidio asistido (entrevista a Vicenta Alborch)

Ya ha pasado más de un año desde que se puso en marcha la Ley de Regulación de la Eutanasia. Con sus luces y sus sombras. Añado el enlace a una entrevista que me hicieron, larga pero creo que entretenida, para un blog destinado a personas principiantes, es decir, que no conocen prácticamente nada sobre cualquiera de los temas que abordan. 

https://youtu.be/mvKfuRoV89o

Vicenta Alborch

Médica de familia jubilada 

miércoles, 27 de abril de 2022

Un adiós más humano

 

Desde que se aprobara la Ley Orgánica de la Regulación de la Eutanasia (LORE) el 18 de marzo de 2021, en la Comunidad Valenciana se han recibido 19 solicitudes, de las cuales 14 han sido autorizadas, 10 realizadas, 2 no han podido llevarse a cabo al haber fallecido los pacientes y otras 2 están en proceso de efectuarse.

El pasado 24 de marzo tuvo lugar la VI Jornada de Bioética del Departamento La Fe, en Valencia, un año después de la aprobación de la LORE. Allí se reflexionó sobre lo que ha supuesto esta ley, se analizaron aspectos legislativos, se habló de la importancia de tener registradas las Voluntades Anticipadas, de la entrevista deliberativa, de los cuidados paliativos, etc. Desde mi punto de vista no se pudo hablar mucho de experiencias personales ya que en poco más de un año pocos profesionales hemos recibido una petición de eutanasia. Y por mucho que conozcamos la LORE, hasta que no llega una solicitud a nuestro centro de salud no somos conscientes de la carga que conlleva, tanto a nivel administrativo como a nivel emocional.

Antonio (nombre ficticio), era un paciente de 44 años de edad, diagnosticado de una enfermedad neurodegenerativa grave y confinado desde hacía muchos años a una silla de ruedas por padecer de tetraparesia espástica, ceguera, miocardiopatía dilatada, arritmias cardíacas y dolor crónico neuropático.

Vivía en una vivienda adaptada a sus necesidades, en una planta baja y al cuidado de su padre que se convirtió en su cuidador principal en los últimos años. Tras el fallecimiento de éste, es un primo el que asumió dicho papel. Convivía con él y lo cuidaba con cariño. Su única hermana, Elena, lo supervisaba y se encargaba de las cuestiones económicas.

En mayo de 2017 Antonio registró ante notario el documento de Instrucciones Previas, donde ya expresaba su deseo de que no se le prolongara la vida y se le proporcionara un final digno con el máximo alivio del dolor. También declaró su deseo de ser donante de órganos y residir en su domicilio hasta el final de sus días, salvo que, si precisara una incapacitación judicial, su tutora tomara otra decisión por ser menos gravosa para todos. 

En enero de 2018, y debido al empeoramiento de sus patologías, se admite a trámite la demanda para declarar incapaz a Antonio y que su hermana Elena se haga cargo de los aspectos bancarios. En junio de 2019 se aprueba y se designa como tutora a Elena.

El 3 de septiembre entra en vigor la Ley 8/21 de 2 de junio, por la que se reforma la legislación civil y procesal para el apoyo a las personas con discapacidad en el ejercicio de su capacidad jurídica. En noviembre del año 2021 se revisa la tutela y se acuerda que se deje sin efecto la incapacitación, pero se autorice a Elena, su tutora, a continuar con las gestiones bancarias.

El 21 de febrero Antonio acudió al centro de salud en su silla de ruedas acompañado por su hermana. Cuando se aseguró de estar delante de su médico, Vicente y en un ambiente tranquilo, le entregó una carpeta que llevaba en sus manos, indicándole que la abriera y leyera en voz alta un documento que se hallaba en su interior. Se trataba de la primera solicitud de Prestación de ayuda a Morir (PAM) firmada con la huella dactilar de su dedo. Un amigo se la había hecho llegar desde la asociación Derecho a Morir Dignamente. Fue un momento conmovedor para todos. Elena desconocía la intención de la visita y, aunque sorprendida, comprendió su deseo. Acabaron los tres llorando y abrazados. En ese momento, su médico aceptó la solicitud y se convirtió así en el Médico Responsable de la PAM.

Vicente, ya como médico responsable de Antonio nos hizo partícipes a todo el equipo de facultativos de que había recibido una solicitud de PAM. Todo el equipo se volcó, empatizamos con la situación y nos brindamos a buscar información que pudiera ser útil sobre todo en la entrevista deliberativa. La trabajadora social se ofreció a estar presente en todo el proceso para apoyar a nuestro compañero.

El sistema se puso en marcha y comenzaron a contar los días. Vicente tuvo que averiguar si Antonio estaba legalmente capacitado para solicitar la PAM. Junto con la trabajadora social contactaron con el juzgado y ante la urgencia de la situación rápidamente enviaron una copia con la última revisión que se había realizado al respecto. Antonio era capaz, su hermana solo lo tutelaba en los aspectos económicos. Cumplimentaron de nuevo la primera solicitud de PAM, esta vez con la documentación de la Conselleria de Sanidad y con la firma de su hermana Elena, ante la incapacidad física de Antonio.

El 4 de marzo tuvo lugar el primer Proceso Deliberativo. Asistió también la trabajadora social realizando apoyo asistencial y se le entregó al paciente toda la documentación correspondiente (modelos 3, 4 y 10) con la firma correspondiente de la hermana del paciente.

El 8 de marzo, y transcurridos al menos 15 días, se cursó la segunda solicitud de la PAM firmada por la hermana del paciente.

El 11 de marzo tuvo lugar la segunda entrevista deliberativa, que volvió a contar con el apoyo de la trabajadora social y donde Antonio manifestó su intención de continuar con el proceso y su hermana firmó el consentimiento informado.

El 15 de marzo se registró el informe favorable del Médico Consultor del servicio de Neurología.

El 22 de marzo se dictaminó la resolución favorable de la Comisión de Garantía y Evaluación.

El 23 de marzo se le informó de que la PAM debía tener lugar en ámbito hospitalario si Antonio quería ser donante de órganos. Aceptó, y su hermana firmó por orden de éste el correspondiente documento de consentimiento. Se le propusieron al paciente y a la familia distintas fechas, incluso un domingo si les convenía por cuestiones laborales. Días después se acordó como fecha para la realización de la PAM el lunes 4 de abril. Unos pocos días antes se desplazó a su domicilio el equipo de la UHD para, siguiendo el protocolo de donación de órganos, realizar la analítica preceptiva en el domicilio de Antonio.

Y llegó el 4 de abril… Por la mañana, pronto Antonio llegó al hospital acompañado por su hermana y su cuñado. Lo recibieron en el hall del hospital su Médico Responsable, su enfermero y demás personalidades directivas del hospital y del Departamento de Salud.         Su Médico Responsable iba indicándole en todo momento dónde se encontraba.                       

-Antonio, ahora estamos esperando el ascensor que nos lleva a la planta donde está tu habitación.

Hasta que llegaron a un pasillo donde al fondo se encontraba la habitación que se le había reservado, cerca de los quirófanos. Estaba lo más alejada de las otras habitaciones de la planta, buscando privacidad, con una única cama y sillas para los familiares que Antonio había autorizado que acudieran.

Y sería por los nervios, pero Antonio tenía sed y, tras el permiso del anestesista, que se había acercado a presentarse, se le ofreció algo para beber.

- Antonio ¿qué te apetece beber? -le preguntó Vicente.
-Una Coca-Cola bien fría, Don Vicente.

Al instante estaba la bebida preparada con una cubitera con hielos. Vicente, su Médico Responsable entraba y salía de la habitación, hablaba con la familia, con Antonio.

-Antonio, cuéntame, ¿qué comiste ayer?
-Pues una paella buenísima que hizo mi cuñado en la casita de Llíria. Don Vicente, tiene usted que prometerme que cuando todo esto acabe, irá con su familia a comer una paella a Llíria, prométamelo.
-Si, Antonio, te lo prometo, claro que iré.                                             

Y fueron pasando las horas, y llegó la información de qué órganos de Antonio eran adecuados para donar: córneas, páncreas, hígado, riñones…

-Antonio, ¿sabes qué? Que como eres pequeñito, y tienes los riñones pequeños, van a servir a niños o adolescentes. ¡Vas a salvar la vida a dos niños!                                                                                         

- ¿De verdad, eso es cierto? Qué alegría me está dando, doctor.

A lo largo de la mañana tan solo se acercaron cinco o seis personas que de forma explícita fueron avisadas para que pudieran despedirse de Antonio, tal y como él quiso.

Y llegó el momento del traslado al quirófano. Allí, el anestesista explicó de nuevo a Antonio, a Elena y a su marido, a su Médico Responsable y a su enfermero el procedimiento para anestesiarlo. Una vez dormido, Elena se despidió de su hermano con un beso en la frente y un pellizco cariñoso en la mejilla.

Su médico responsable permaneció en la sala del quirófano, siendo testigo de todo el proceso de donación en asistolia, hasta que llegó el momento de administrar uno de los dos kits de medicación de la PAM que había recogido en la farmacia del hospital esa misma mañana.

El fallecimiento tuvo lugar a las 17:27 horas e inmediatamente entró en el quirófano el equipo de cirujanos de distintas especialidades, enfermeras, etc., para iniciar la extracción de los órganos del cuerpo de Antonio. No había tiempo que perder.

Mientras esto ocurría, Vicente registraba en una hoja de evolución en ORION el éxitus de Antonio y más tarde firmó el certificado de defunción por causas naturales. Había acompañado hasta el final a su paciente, su trabajo ya estaba hecho.

Al día siguiente, mientras estaba en su consulta, recibió una llamada del hospital. Era la psicóloga interesándose por su estado emocional tras lo vivido la víspera. Le sorprendió el interés y a la vez le gustó y lo agradeció.

-Me encuentro satisfecho, muy satisfecho por haber ayudado a morir a un paciente y haber hecho lo correcto.

Esta es ahora mismo la experiencia más cercana que he tenido acerca de la eutanasia. Resulta muy reconfortante comprobar que este proceso se puede hacer bien y se está haciendo bien, con delicadeza y sensibilidad por parte de la administración, formando todos los compañeros del centro parte del equipo asistencial y colaborando con nuestras aportaciones en la medida que somos capaces.

Ha sido una vivencia muy positiva tanto en lo personal como en lo profesional. Me queda una sensación de satisfacción, el privilegio de haber presenciado cómo, en un proceso tan íntimo y delicado, se ha actuado con tanta profesionalidad y humanidad.

 

Dra. María Renales Toboso

MAP CS Serrería 1, Valencia.

domingo, 6 de marzo de 2022

Una historia de compromiso ético y social de la Medicina: a propósito de la invasión de la Rusia de Putin a Ucrania y el fantasma nuclear

 

El día que empezó la invasión, evoqué una experiencia vivida en los años ochenta, la presentación en la Universidad de Valencia de la organización internacional Médicos para la prevención de la Guerra Nuclear  (MPGN) y su antecesora Médicos por la Responsabilidad Social. (MPR) Un salón de actos abarrotado, propio de la época, no recuerdo de que facultad de Blasco Ibáñez, aunque sé seguro que no era en la de Medicina. Decenas de médicos valencianos reunidos entorno a la organización y su compromiso ético desde la perspectiva de la Medicina Social

El impacto social, sobre la vida humana y la salud de cualquier guerra, también de ésta, es obvio, el de un accidente nuclear aterrador.

Tras el bombardeo y la ocupación de la central de Zaporiyia,  hoy sabemos que además del riesgo hipotético de utilización de armas de destrucción masiva por parte de Rusia, existe el riesgo real de un accidente nuclear.  Ésta es la primera guerra en la que centrales nucleares son tomadas como rehenes 1. Según la ONU no hubo ningún escape de radiación tras el ataque a la central.

En 1985 la Organización fundada en 1980, Physicians for prevention of Nuclear War (IPPNW) recibió el Premio Nobel de la Paz 2. El premio le fue otorgado “por la importante tarea de información y concienciación sobre las catastróficas secuelas de la guerra nuclear. El comité consideró que la Asociación a su vez contribuye a un aumento de la presión por parte de la oposición pública a la proliferación de armas atómicas llevando a una redefinición de prioridades, prestando así una mayor atención a la salud y otros aspectos humanitarios”.

El presidente de la organización en España era entonces el cardiólogo Pedro Zarco 3 que acudió a la entrega del Premio en Oslo

En 2017 el Comité Noruego otorga el nobel de la Paz a la organización Campaña Internacional para la Abolición de Armas Nucleares (ICAN), creada en 1980,  de la que fue impulsora y es miembro IPPNW.

En el contexto del inicio de un movimiento cívico a favor del desarme nuclear y la formación de grupos antinucleares a mediados de los años 50 del siglo XX, en 1961 se había fundado Médicos por la Responsabilidad que inició el movimiento antinuclear de los médicos en Estados Unidos.

Fruto de la preocupación, el debate y el trabajo de un grupo de médicos se publicaron 3, en el New England Journal of Medicine en mayo de 1962, una serie de artículos bajo el epígrafe “Las consecuencias médicas de la guerra termonuclear”. Publicación que fue resultado de la voluntad firme del Dr. Joseph Garlan, editor de la revista, tras una dura discusión con su comité editorial. En aquellos años La Asociación Norteamericana de Medicina (American Medical Association of Medicine, AMA) era una organización muy conservadora que intentó frustrar todos los intentos de socializar la medicina y que afirmaba “ las cuestiones nucleares son asunto de los políticos, no de los médicos…Los médicos…no deben inmiscuirse en cosas sobre las que no saben nada”.

El Dr. Garland escribió una nota introductoria al dossier, contundente y clarificadora: en la guerra termonuclear y sus consecuencias médicas, han colaborado en la preparación de los artículos que componen este volumen ...Los artículos están escritos para describir las consecuencias biológicas, físicas y psicológicas de un ataque termonuclear ..¿Por qué los médicos deben estar especialmente interesados en el problema?. Las respuestas son claras, porque ningún grupo se encuentra tan profundamente involucrado y comprometido con la supervivencia de la humanidad. Ningún grupo está tan acostumbrado a la labor de aplicación de soluciones prácticas a los problemas que amenazan la vida. Los médicos son conscientes, de que el tratamiento adecuado, depende de un diagnóstico preciso y una evaluación realista de los problemas..... Sin embargo, la magnitud de la carrera armamentística, las complejidades de la guerra fría y el incremento del poder gubernamental crean un abismo cada vez mayor entre los ciudadanos y la toma de decisiones. Es esencial que los médicos en su papel de protectores de la salud, de la comunidad y asesores de sus pacientes, se mantengan plenamente informados...El artículo de Sidel y sus colegas analiza problemas médicos específicos y las posibilidades explícitas a las que se enfrentarían los médicos sobrevivientes en un intento de dar atención médica en un periodo post ataque.

La publicación del dossier tuvo consecuencias, entre otras el Tratado de prohibición limitada, aprobada por el congreso de EE. UU... También una conclusión irrebatible: la guerra nuclear no tiene tratamiento y la prevención es la única intervención posible.

La declaración del objetivo fundacional de MPR, habla por sí sola: “Creemos que la respuesta de un médico ante el desafío nuclear se deriva de su doble papel como científico y profesional de la salud.. Como científico es el conocedor de la información técnica …Es responsabilidad del médico como científico el estudio de las consecuencias médicas de los ensayos nucleares, de un ataque con armas químicas o biológicas y de la guerra termonuclear… Además, es la responsabilidad del médico como científico compartir su conocimiento con el público…pero la responsabilidad del médico va más allá de su papel como científico. Él es también un profesional de la salud, a veces forzado a tomar decisiones que afectan la vida humana, confiando en datos que no admiten ciertas conclusiones, no sólo un proveedor imparcial de información…El objetivo de MPR es proporcionar a la comunidad médica y al público en general los datos científicos en los que se basan las decisiones políticas, para alertar a los médicos de las consecuencias peligrosas de la carrera armamentística y así involucrar a los profesionales de la salud en la búsqueda de alternativas serias y pacíficas y desarrollar el apoyo a los programas que promueven el desarme efectivo y la paz”

Como hemos podido comprobar en este tema queda mucho, demasiado, camino por recorrer.

Por último, una buena noticia, la organización pervive, ya ha elaborado sus valoraciones de la guerra en Ucrania.

Actualmente IPPNW está presente en más de 60 países, representa a decenas de miles de médicos, estudiantes de medicina, otros trabajadores de la salud y ciudadanos que comparten el objetivo común de crear un mundo más pacífico y seguro liberado de la amenaza de la aniquilación nuclear y la violencia armada.

https://www.ippnw.org/

 

MJosé Mendoza García

Miembro del Grupo de Bioética.

 

1.    1. Ucraïna: la primera guerra amb centrals nuclears preses com a ostatge. Cristina Mas. Ara.cat. edició 5-3-20022

2.     2.El Nobel de la paz de 1985 otorgado a un grupo de médicos que se opone a la guerra nuclear. El País 12 de OCT 1985.

3.     3.Necrológica. Pedro Zarco.. ese joven profesor. Jerónimo Farre. 10 de mayo de 2003

4.    4.www.medicinasocial.info. Homenaje a Victor W.Sidel Los orígenes de Médicos por la Responsabilidad Social y de Médicos Internacionales para la Prevención de una Guerra Nuclear. Consultado online 4/3/2022